
Desde hace ya unos años parece que los fabricantes han ido siempre en busca de esa marca imponente que supone igualar la potencia del propulsor a la pesadez del conjunto. Y, más o menos, lo han conseguido. Pero lo que aun está lejos en las superbikes de serie es superar en brío y entrega su propio peso. Para esa labor están siempre esos artistas de las dos ruedas que se dedican a superarse una vez detrás de otra. Así llega la nueva NCR M4 y M4 One Shot. Si la primera ya te deja sin respiración, la segunda, como veremos, no puede ser aconsejable para la salud.
Una vez nos reponemos de la espeluznante cifra de la relación peso-potencia podemos pararnos a comprobar qué monta y cómo lo hace cada versión para llegar a ese punto. El propulsor ha viajado desde Bolonia hasta los Estados Unidos para ser la pieza maestra de la obra. Un Ducati 1100 EVO combinando titanio y cabrono que con la electrónica utilizada nos ofrece un mundo de posibilidades pero, sobre todo, sensaciones. Como cogidos de la mano, anclados y encajados a la perfección vemos el sistema Brembo para la frenada junto a las suspensiones delantera y trasera Öhlins. Todo dispuesto para regocijarse dando gas.








