
Huy, parece que se ha roto algo es la traducción libre de lo que dice el piloto de esta moto cuando su motor decide dejar de girar. A simple vista parece que la rotura es más o menos grave, pero cuando la cámara se acerca podemos ver, además de alguna pieza que ha decidido unilateralmente dejar de formar parte del motor, como empieza a gotear el aceite que debería estar dentro de ese mismo motor.
Menuda faena, porque atendiendo al sonido del motor poco antes del accidente incluso podemos aventurar que ahí dentro hay algo que no suena bien. A mi me parece que lo que primero se oye es la cadena de distribución, que va con más holgura de la recomendada. De ahí a una rotura no hay mucho, el siguiente paso son las válvulas aterrizando en la cabeza del pistón, parándolo de inmediato. Y puede que hasta la biela y el cigüeñal hayan sucumbido al accidente. Vamos que podemos estar frente a una de esas averías provocadas por un elemento que cuesta cuatro duros pero su fallo debe costar repararlo unos cuantos cientos de euros, si no algunos miles.
Aviso, todo esto es producto de mi imaginación y bien podría ser cualquier otro el problema. A continuación podéis ver el vídeo, pero si te consideras una persona sensible ten cuidado porque luego puede que tengas pesadillas con una avería así.





¿Se te ha roto alguna vez la moto de forma inexplicable? Pues puede que hayas sido víctima de los “malos espíritus de la carretera”, unos duendecillos que viven en tu moto y que según “The legend of the bell” se encargan de crearte problemas… Lo bueno es que la leyenda te da una solución fácil: cuelga una campanita de la moto. Bueno, ya se que esto no es muy creíble, pero por si los duendes son como las meigas, que noexisten pero haberlas “hailas”, pues yo voy a ver si alguien me regala una campanita, ya que se supone que si te la regalan tiene el doble de efecto. De todos modos, la leyenda también recomienda seguir un buen programa de mantenimiento preventivo para ayudar a la campana, así que ya sabes, pasa las revisiones en su momento y, por si acaso, ponte una campana.
Si los reyes no te van a traer la Ducati (

