
Durante éste fin de semana en el Gran Premio de Qatar pudimos ser testigos de una de las grandes sorpresas de la temporada. Y es que la mejor Ducati de la parrilla fue, tanto en los libres como en los cronometrados, la de Héctor Barberá y no ninguna de las dos máquinas oficiales de Valentino Rossi o Nicky Hayden. Justo antes de que se apagara el semáforo que daría comienzo a la carrera esperaba ansioso ver el rendimiento real del piloto del Team Aspar. Por desgracia volvió a sorprendernos.
Y es que quizá me ilusioné demasiado. Por que para ser sinceros después de ver la charla vía Twitter de hace una semana no habría apostado por nada más allá de un octavo puesto en la carrera, que ya hubiera sido un gran logro. Pero al llegar a Qatar su ritmo fue increíble haciéndome creer que podría mantenerlo. De hecho, el comienzo fue prometedor, aguantando los ataques del mismísimo Dottore pero unas pocas vueltas después el de Dos Aguas perdía fuelle.











