
Hace ya unos años, el que suscribe, salía de un agotador turno de trabajo de tarde para empalmar con otro de noche, ¡que os voy a contar!, economía y situación mandaban por aquel entonces. Si no es por el intempestivo horario nocturno la verdad es que la faena tampoco mataba, al menos in-situ ya que se llevaba preparada de casa. Proyecciones de visuales para más detalles. Proyectores de imágenes que se movían al ritmo de la música. Los más discotequeros lectores de Motorpasión Moto sabéis a lo que me refiero.
El caso es que llegabas y despues de encender todo el tinglado multicolor, 24 proyectores de diapositivas y 9 de video, tomabas un café antes de ponerte en serio. En esto un compañero me dice: Oye Alberto, he traído un video de motos, ¿Lo puedo poner?. Adelante fue mi respuesta. No me esperaba lo que vi aquella noche y además el video se veía a un tamaño brutal desde dos proyectores a unas lonas de casi 8 metros de ancho. Un piloto con una deportiva negra desafiaba al tráfico y a la policía con su moto gas a fondo y haciendo caballitos. Es la primera vez que vi al Ghost Rider.









