
Este fin de semana se celebraba una de las carreras más importantes, junto al Gran Premio de Laguna Seca, que se organizan sobre asfalto en Estados Unidos. Y menuda se montó. Ya habían corrido las dos mangas los chicos de la categoría de Superbikes cuando llegaba el plato fuerte, las 200 millas de Daytona con las ProSportbikes. Por desgracia el espectáculo se paraba en la vuelta 27 tras haber repostado cuando la bandera roja hizo saltar las alarmas.
¿Aceite en pista? Pudo haber sido, Jason DiSalvo había tenido un problema con uno de los cilindros de su Ducati 848, pero no fue por eso. ¿Una caída seria entonces? Tampoco. Lo que ocurrió es que Dunlop y la organización pensaron que los Sportmax D211 GP delanteros que montan estas motos no iban a aguantar hasta el final con la temperatura que tenía el asfalto, y muestra de ello fue una caída bastante rara de Danny Eslick – aunque se comentó que utilizaron presiones más bajas de las recomendadas – . La solución, por seguridad, pasó entonces por parar la carrera para cambiar los 38 neumáticos delanteros de los participantes.











