Tras una pequeña sesión de fotos delante del castillo de Chinchón, tocaba el momento de elegir otra moto y enfilar en dirección Villaconejos, Aranjuez y Toledo. Quería probar entonces la K 1300 R, pero no fue posible y me tocó la GT.
La GT tiene una posición de conducción mucho más cómoda que la S, ya que evidentemente su planteamiento es completamente distinta. El manillar va situado en una posición muy retrasada, de forma que la posición de conducción, con las estriberas situadas muy adelante, es perfecta para devorar kilómetros y kilómetros sin inmutarnos.
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