¿Qué se puede hacer con el motor bóxer de una BMW 1200R? Esa pregunta que mi compañero Morrillu se hacía el otro día viendo la Demonstener D1200R se me quedó grabada el otro día, y tenía pendiente traer la respuesta: ¡mucho más! Y es que me hizo recordar un modelito que me dejó con la boca abierta hará como dos añitos que supe de él, y todavía lo sigue haciendo: la Canjamoto Scorpion. Para los curiosos, el nombre de la pequeña factoría sita en Toronto viene de Canadian Jaimaican Motorsports.
Richard Minott también de Toronto, se inspiró para su aspecto en la BMW R1100S y la Suzuki TL1000R dos motos que adora, y cuyo gusto comparto. Dos motos que si miramos la Scorpion desde varios ángulos apreciaremos detalles que nos recuerdan a ellas, pero lógicamente en unos rasgos más agresivos. Pero para agresivo el motor el cual se me antoja que supera notablemente a la Demonstener D1200R: el bicilíndrico bóxer de 1.170 cc fue turboalimentado, para rendir los 160 CV para 186 kg que pesa la criatura.
Una vez comentado que el motor es turbo, ya se encuentra explicación al diseño envolvente y más voluminoso de toda la parte del depósito. Un turbo es horrible a la vista, y en las motos más. Por lo que ya vemos que Minott se las apañó bastante bien para que esté, pero dejando sentir su presencia únicamente en el aspecto que importa, el incremento de prestaciones del motor. Prestaciones a las que ayuda el contenido peso de la moto, pues recordemos que una BMW bóxer fácilmente rebasa los 200 kilitos, pero la Scorpion con la correspondiente dosis de fibra de carbono y uso de materiales
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A mi también me parece brutal, aunque un pelín mastodóntica a la vista
Me chifla. ¿Se nota?