
Detrás de cada proyecto de moto hay un concepto, una idea y –desde luego– un objetivo comercial. Pero es el diseñador quien debe plasmar todo lo anterior bajo una forma atractiva, que determinará decisivamente el éxito o fracaso del modelo. Y digo todo esto, porque siempre he pensado que los diseñadores no reciben todos los “laureles” que deberían. Como bien apunta Luis Font en su post sobre Gerald Kiska, todos hemos oído hablar de Miguel Galluzzi, Massimo Tamburini o Pierre Terblanche , pero rara vez conocemos mucho más que su nombre.
Dentro de este mundo, Philippe Starck es un outsider, un diseñador capaz tanto de proyectar la X3 Aprilia (foto del post), como hoteles cinco estrellas, restaurantes, sillones, y hasta exprimidores u otros objetos económicos. Al contrario de los anteriores, el diseño de motocicletas no ha sido nunca su actividad principal sino más bien una aventura, etapas de su trabajo de las que no reniega, pero de las que no se siente especialmente orgulloso.
Además de ser usuario y amante de las motos –tiene 32– Starck es ese tipo de personas que vive, cuando no está viajando, en una cabaña sin agua ni luz, y lo más alejada posible de la civilización. Viste casi siempre de negro, y no suele frecuentar cócteles ni ir a comidas de celebrities. Genio para algunos, apenas un excéntrico para otros, este parisino nacido en enero de 1949, se hizo famoso cuando el ex presidente francés François Mitterand lo llamó para remodelar el Palacio del Elíseo.

Anécdotas aparte, lo importante es que algunos de sus modelos llegaron a la producción. Sin embargo, el Scooter Lama de 1992 –primer prototipo que realizó para Aprilia– jamás llegó a la cadena de montaje:
Que me llamaran para diseñar un scooter fue un sueño para mi. Pero vi inmediatamente un problema porque hoy en día, el cien por ciento de los vehículos tienen “sexualidad masculina”, más que eso: son estúpidamente machistas. El ciclomotor debe ser un objeto práctico, guapo y muy cómodo, y no centrarse en una sexualidad en plan “Mira, tengo un pene más grande que el tuyo. Quizás la apariencia de macho sea interesante si queremos pelear con dinosaurios, pero para sobrevivir se necesita inteligencia, no sólo poder y agresión. Intenté trabajar sobre la idea de que la inteligencia moderna significa intuición, y es femenina”.
El Scooter Lama era funcional, y muy vistoso. Su exterior era de plástico reciclable, y llevaba un motor de dos tiempos. Todavía en algunos foros se encuentra gente que opina que hubiera sido un éxito. Otros en cambio, opinan despectivamente pidiendo a Starck que se dedique mejor a hacer lámparas y minipimers.

La Aprilia 6 de 1995 es una moto que me encanta, estéticamente hablando, ya que no he tenido el placer de conducirla. Sobre ella, el francés ha dicho:
Es una moto sin duda masculina, aunque no tanto como la mayoría del dominan el mercado. Pero el verdadero problema no es el “sexo” de la moto, sino el marketing. Es en la comercialización en la que se vende “una persona falsa”: “Compra una Harley y serás un motero” o “Compra la Paris Dakar y serás Thierry Sabine”; y yo creo que es terrible comprar una personalidad, y especialmente terrible con una moto que es algo inteligente y minimalista. Mi diseño en cambio dice: “con esto, tú eres tú mismo, no un falso ángel del infierno”.

No puedo cerrar este post, sin mencionar (y dejar una galería de) su última aventura, en este caso para la marca francesa Voxan. Se trata de la Voxan Starck Cafe Racer Super Naked, muy vista en fotos –se presentó hace más de un año– pero nada en la vía pública (o soy yo que no he tenido suerte).

Realmente, su aporte al mundo del motor ha sido reducido, pero lo suficiente para dedicarle un post (sí, sé que otros lo merecen más, y ya vendrán). A fin de cuentas, para gustos, colores. Ahora mismo algunos pensarán que es una pena que no diseñe motos más seguido, y otros que lo suyo es dedicarse a otra cosa. Yo estoy en el primer grupo. Quien sabe, en cualquier momento nos sorprenda con un nuevo proyecto.

Vía | Philippe-starck.com



Comentarios
Siempre me llamó la atención esa aprilia, aunq sólo la he visto en foto. Personalmente, no me parece bonita. Y sí me parece q dice algo sobre su conductor, y no la neutralidad q Starck parece pensar. Ahora, lo q dice, no sé si me gusta, tendría q verla en persona para hacerme una mejor idea.
Saludos,
interesante
La Aprilia Motó 6.5 era una moto muy lógica y equivalente, para a quien le gusta una motocicleta nada exagerada, buena para el uso diario y escapadas.
Tampoco excesivamente compleja: motor monocilíndrico de origen Rotax (como el que equipaba la Aprilia Pegaso antigua, otra gran moto), enfocada al asfalto, pero sin dejar alguna cualidad trail para subir o bajar bordillos o meterse por un camino tranquilo.
Vamos una moto, bonita de diseño, nada hortera, bastante atemporal, muy pura y poco compleja mecánicamente, potencia más que suficiente para circular y sobrada para un poco más, razonablemente cómoda y lógica.
Leí hace un tiempo que el tal Stark es bastante engreído. Leído de una entrevista a otro diseñador que entró en Voxan, creo que el que diseñó la Charade o la Café Racer. No sé hasta qué punto será cierto, pero la verdad igual sí lo es, de ahí los razonablemente pocos o escasos "trabajos" que se hacen eco a la luz de su mano y diseño. Aunque sean llamativos y acertados en no pocas ocasiones.
Pues yo estoy en el grupo de los que les parece que mejor que se dedique a diseñar esprimidores y tal.
¡Vaya mierdas de motos joe!
Saludos
A mí me encantan esas motos!
Bueno, yo solo quiero decir... Es frances...
Las motos deberian diseñarlas apasionados de las motos. No es lo mismo una batidora que una moto, ni funcional ni emocionalmente.
LA MOTO NO ES FEA, CUAL LO ES? PERO MACHOS YO PODRÍA DISEÑARLAS AL MENOS IGUAL QUE ESE QUILLO.
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