Harold G. Nelson, un pionero australiano que no acabó demasiado bien su aventura

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Velocette CG3 de 1922

Este que veis en la foto es Harold George Nelson, miembro del parlamento del territorio del norte de Australia que en 1922 trató de atravesar Australia de sur a norte partiendo de Adelaida con la intención de llegar a Darwin, casi 3.000 km de recorrido. La foto la podemos ver gracias a Ernest Allchurch, el tipo que está apoyado en la valla mirando, y que es el bisabuelo de Greg Summerton que ha enviado la foto a The Vintagent junto con la historia de este pionero, que no acabó demasiado bien.

En 1.922 todavía nadie había atravesado Australia en moto, pero esto no fue impedimento para que Harold se propusiera el reto. Sus amigos intentaron convencerlo que no lo hiciera, pero cuando vieron que Harold no atendía a razones le aconsejaron que siguiese la ruta marcada por el tendido del telégrafo y que parase en las estaciones de ese telégrafo para reportar la evolución del viaje y cualquier incidencia. Imagino que ese mismo trazado incluiría algún tipo de gasolinera para repostar combustible, porque en la foto no se aprecia ningún depósito supletorio ni nada parecido.

La moto elegida fue una Velocette GC3, una moto monocilíndrica de dos tiempos y 225 cc. Un modelo tan raro que casi no hay información sobre ella. Aunque en The vintagent comentan que utilizaba un mezclador de aceite semi-automático y contaba con una caja de tres velocidades. ¿Pero cómo acabó la aventura?

Pues a los pocos días perdieron el contacto con él y tuvieron que salir a buscarlo, pero montando a caballo. Al tiempo localizaron la moto, y a él lo localizaron siguiendo un reguero de billetes de una libra. Lo encontraron agonizante con la lengua hinchada saliéndosele de la boca porque se había bebido el aceite de la moto. Tras rescatarlo pasó unas cuantas semanas en el hospital hasta que se recuperó. Harold, sobrevivió hasta los 65 años y murió en 1.947 de un ataque al corazón en Alice Springs (Australia).

Harold Nelson y su Velocette en 1922

¿Os imagináis hacer un Dakar en estas condiciones? Telégrafo, equipo de rescate a caballo, tener que beberse el aceite del motor para intentar sobrevivir. Menos mal que la tecnología ha evolucionado y ahora las cosas parecen un poco más fáciles y seguras. Aunque he de confesaros que yo no me atrevería a meterme en un berenjenal así ni loco.

Vía | The vintagent
Foto vía | Wikipedia

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