Kawasaki GPZ 750 Turbo, cuando en una moto solo importaba el motor

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Kawasaki GPZ 750 Turbo

En los años ochenta las motos japonesas eran conocidas en todo el mundo por contar con motores muy potentes montados en chasis prácticamente de alambre y suspensiones y frenos de risa. Pero en esa época ya apuntaban a un dominio del mercado que ha llegado hasta nuestros días gracias a la tecnología mecánica que aportaron en los motores. Uno de los exponentes de esa tecnología mecánica es la Kawasaki GPZ 750 Turbo fabricada entre 1983 y 1985. Aunque la aplicación de un compresor a una moto no era nada nuevo porque ya se había utilizado en motos antes de la segunda Guerra Mundial, la aplicación de un turbocompresor a una moto producida en serie si que era un adelanto.

La Kawasaki GPZ 750 Turbo llegó al mercado en 1983 tras evolucionar durante unos años desde un motor 650 cc que fue engordando hasta llegar a los 750 cc. También lo hizo gracias a la experiencia de la propia Kawasaki con la Kawasaki Z1R de 1978, que gracias a un turbo-compresor pasaba de dar 90 CV a 105 CV lo que le aportaba tan solo un poco más de velocidad punta.

Kawasaki GPZ 750 Turbo

En esa misma época las demás fabricas japonesas también estaban experimentando con motores turbo-comprimidos que acabaron con la Honda CX500 Turbo y Honda CX 550 Turbo la Yamaha XJ650LJ Seca Turbo y la Suzuki XN85 en el mercado. Pero la más potente de todas estas motos con turbocompresor era la Kawasaki, que alcanzaba los 112 CV a 8500 rpm. Además la Kawasaki contaba con inyección electrónica, todo un refinamiento para la época que la situaba un pequeño paso por delante de sus rivales.

Kawasaki GPZ 750 Turbo

Pero no podemos pensar que la Kawasaki era una moto normal a la que simplemente le habían adaptado un turbocompresor, ya que su desarrollo fue llevado con sumo cuidado y se revisaron casi todas las piezas del motor antes de ponerlo en el mercado. De esta manera la Kawasaki GPZ 750 Turbo era capaz de alcanzar los 238 km/h con lo que se convertía en la moto de producción más rápida del mundo. Entre los entendidos también era considerada como la mejor moto japonesa con motor turbo.

Kawasaki GPZ 750 Turbo

¿Pero por qué fracasó esta fiebre por los motores turbo en las motos? Creo que la respuesta es bastante sencilla, eran motores más complicados que no conseguían tanta potencia extra comparándolos con los motores atmosféricos. Además en la época tampoco se contaba con conocimientos ni materiales que garantizasen su correcto funcionamiento al darles un uso diario.

Kawasaki GPZ 750 Turbo

Para acabar de rematarlas, una Kawasaki GPZ1100 de la época daba 109 CV con un motor convencional mucho más sencillo de conducir y de mantener. Sobre los precios no tengo referencia, pero estoy seguro que estas motos con turbo eran sensiblemente más caras que sus hermanas convencionales. De un plumazo, y casi sin darse cuenta nadie, se acabó la era turbo en las motos a mediados de los años ochenta. Y desde entonces nadie más ha vuelto a pensar en ellas.

Fotos vía | Twowheels+; Wikimedia Commons
Imformación procedente de | Wikipedia

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