
Caro lo que se dice caro no es ya que por menos de 20 euros puedes tener tu propio banco de potencia casero. Solo necesitas un poco de espacio y tener algo de mano con la soldadura. El resto de requerimientos para tal invento lo solemos tener en casa. Tan simple como un ordenador, el cableado para conectar a la centralita de la moto y un software de gestión aunque en este último punto hay que entender un poco la informática para que todo funcione correctamente.
¿Parece fácil verdad?, esto es lo que deben haber pensado los dos amiguetes que protagonizan el video que podréis ver a continuación que no dudan en apuntarse al “hágalo usted mismo, se ahorrará una pasta y puede que hasta se eche unas risas“. El problema es que no han pensado mucho en el factor seguridad y alguien debería explicar a estos chicos que los experimentos, como norma general, es mejor hacerlos con gaseosa.












