Nostromo Mille
Desde muy pequeñito he sentido la gasolina por las venas, aunque a diferencia de muchos de vosotros, he comenzado a disfrutar de mis propias motos a una edad adulta, a los 21. En mi familia nunca ha habido afición por las dos ruedas, así que me ha tocado luchar contra los tópicos que rodean a nuestro mundillo. En cierto modo, le agradezco a mis padres que no me hicieran caso cuando a los 14 años empecé a pedirles una moto, quizá no hubiese sido una buena idea… Aunque confieso que pronto empecé a hacer kilómetros con las motos de mis mejores amigos (gracias chicos).
He exprimido una Yamaha SR 250 Special, una Kawasaki GPZ 500 (que bien lo pasamos) y ahora disfruto de mi querida Aprilia RSV Mille, de 2003, la última de las auténticas “azzurras”. He pensado a veces en cambiarla, pero me gusta tanto que intentaré fardar con ella en las concentraciones de clásicas cuando me jubile. Y como tenía el gusanillo de probar el enduro, desde hace poco ocupa un hueco en el garaje una divertida KTM 625 SXC, aunque de momento con el kit de supermotard.
Creo que empecé a interesarme por el motociclismo de competición a los 11 o 12 años, recuerdo que mis primeros pilotos favoritos fueron Wayne Gardner y un Alex Crivillé recién salido del Criterium Solo Moto. Pero lo que terminó de convertirme en un apasionado de nuestro deporte, fue ver como un muchacho, que nació exactamente el mismo día que yo, ganaba su primer Campeonato del Mundo de 125cc mientras yo iba al instituto con mi carpeta forrada con fotos de Gardner, Schwantz y Lawson. Ese piloto era Loris Capirossi.
Aparte del Campeonato del Mundo de MotoGP, entre mis competiciones preferidas, bueno, quizá sea la que más me guste, está el Campeonato del Mundo de Superbikes. Culpables de aficionarme: Scott Russell y su Kawasaki Muzzy, aunque Carl Fogarty y sobre todo, mi admirado Troy Bayliss, hicieron el resto. Sueño con ir a la Isla de Man, y si tuviese que idolatrar a un piloto, ese sería Joey Dunlop.
El pseudónimo de Nostromo es un homenaje al personaje de Joseph Conrad, escritor de referencia en mi otra gran pasión, la náutica. El apellido Mille ya os podeis imaginar...
Espero disfrutar con todos vosotros de esta aventura en Moto22, siempre desde la humildad, el respeto y el buen humor. Si queréis saber con qué temas me mojo, podéis visitar mi página de usuario.
Tened cuidado ahí fuera, compañeros. Saludos, o mejor, ¡V’s!
nostromomille@gmail.com